Elige el nivel de intervención que mejor se adapte a las necesidades de tu espacio laboral. Cada paquete incluye un diagnóstico inicial y recomendaciones personalizadas.
Para equipos pequeños o revisiones puntuales.
Para departamentos que buscan un cambio estructural.
Para empresas que priorizan la salud postural a largo plazo.
Intervenciones técnicas para transformar el confort laboral desde la raíz.
Ajustamos altura, inclinación y disposición del plano de trabajo para alinear la columna vertebral. Cada puesto se mide y se adapta a las dimensiones del usuario, reduciendo la tensión lumbar acumulada durante la jornada.
Evaluamos el tipo de silla y la curvatura natural de la espalda para prescribir el cojín o respaldo adecuado. Trabajamos con espumas de densidad variable y perfiles anatómicos que se fijan sin deslizamiento.
Diagnosticamos la disposición del mobiliario en espacios compartidos para minimizar la fatiga postural colectiva. Instalamos paneles acústicos con soporte integrado y diseñamos zonas de trabajo de pie rotativas.
Formamos a los equipos en micro-pausas programadas con ejercicios específicos para la zona lumbar y cervical. El programa incluye recordatorios visuales y rutinas de estiramiento que no interrumpen el flujo de trabajo.
Medimos las proporciones individuales de cada empleado para ajustar la altura del asiento, reposabrazos y monitor. Los datos se registran en una ficha técnica que sirve de referencia para futuras reubicaciones.
Entregamos un documento con los cambios realizados, la reducción estimada de molestias musculoesqueléticas y las recomendaciones de mantenimiento. Cada informe incluye fotografías del antes y después de la intervención.
Desde la primera consulta hasta la reconfiguración final, seguimos una secuencia clara para garantizar resultados medibles en tu espacio laboral.
Visitamos tu oficina y analizamos la disposición actual de escritorios, sillas y soportes lumbares. Medimos alturas, ángulos y distancias para identificar puntos de tensión.
Realizamos un breve análisis de las posturas más repetitivas y las cargas musculares asociadas. Detectamos desajustes entre el mobiliario y las necesidades de cada empleado.
Entregamos un informe con recomendaciones concretas: reubicación de monitores, cambio de inclinación de teclados, selección de cojines lumbares y redistribución del espacio.
Acompañamos la reconfiguración física del entorno: ajustamos alturas, instalamos soportes y reorganizamos las estaciones de trabajo según el plan acordado.
Volvemos para verificar la adaptación de los empleados, recoger feedback y hacer microajustes. Medimos la reducción de molestias reportadas y la mejora en el confort diario.
Entregamos un documento final con los cambios realizados, los indicadores de confort obtenidos y las recomendaciones para mantener los beneficios estructurales a largo plazo.